¿Hay sospechas? ¿Qué hacer?

Diríjase a nosotros si sospecha que se encuentra ante un producto o marca falsificados o si desea hacer alguna pregunta sobre este tema: nuestros especialistas estarán encantados de atenderle. original@mahle.com

¡Reciba de antemano nuestro agradecimiento por su colaboración!

El uso no permitido de una marca (emblema, nombre, logotipo, denominación comercial) se conoce como «piratería de marcas». Si se infringen derechos de protección comercial y se pone en circulación la imitación prohibida, se habla de «piratería de productos».

El desarrollo de nuevos componentes de vehículos conlleva inversiones considerables que se deben recuperar a través del precio del producto. Solo así pueden ser sostenibles las actividades de investigación y desarrollo futuras. MAHLE protege los nuevos desarrollos mediante patentes, de forma que los demás fabricantes solo pueden imitar estos productos o adquirir una licencia una vez transcurrido un plazo de 20 años. 

Los productos de MAHLE cumplen funciones relevantes para la seguridad del automóvil. Las prestaciones a menudo defectuosas de productos falsificados o imitaciones elevan drásticamente el riesgo de accidente y ponen en peligro a los ocupantes de los vehículos, a los demás integrantes del tráfico y al medio ambiente. Así, por ejemplo, unas válvulas de motor atascadas pueden provocar una parada abrupta del mismo, mientras que un acabado defectuoso de filtros de combustible no estancos supone un riesgo de explosión. Por otra parte, se reduce la vida útil de otros componentes del vehículo, de forma que hay que asumir reparaciones de mayor alcance y más caras que conllevan la pérdida de los derechos de garantía.

En caso de una infracción contra los derechos de marca o de patente, MAHLE mantiene una línea de «tolerancia cero» y ejerce su derecho a reclamar el cese de la actividad. A pesar de todo, nuestra intención es intentar llegar a un acuerdo extrajudicial con los autores. Sin embargo, en cualquier caso, los infractores deben contar con las consecuencias: reclamación de información, reembolso de costes y a menudo también indemnización por daños y perjuicios. Aunque el producto no haya sido fabricado por él mismo, el infractor está obligado a declarar y revelar quiénes son sus proveedores. Si el distribuidor denunciado ha sido víctima de su proveedor, puede interponer la correspondiente reclamación de daños y perjuicios a través de una declaración de cese y, en caso de que ofrezca su plena cooperación, también con el apoyo de MAHLE.