El aceite del motor reduce la fricción y el desgaste del motor, refrigera los componentes del motor, los protege contra la corrosión en su interior y sella la cámara de combustión – por medio de finas películas de aceite entre los pistones, los segmentos de pistón y las camisas de cilindros. En este proceso, el aceite está sometido permanentemente a cargas: restos de la combustión, polvo, carbonilla de aceite, hollín, partículas de la fricción y condensados pueden ensuciar el aceite del motor y favorecer el desgaste prematuro de los componentes del mismo. Los filtros de aceite de MAHLE mantienen alejadas de forma fiable las partículas de suciedad del circuito de lubricación – y mantienen de este modo tanto la calidad del aceite, como también la capacidad de rendimiento y la rentabilidad del motor. Mediante una geometría de plegado estable se consigue una gran resistencia a los arranques en frío. Los picos de carga de hasta 20 bar son compensados a través de la alta resistencia a la presión de la carcasa. Una válvula de by pass asegura la alimentación de aceite bajo cualquier circunstancia – el suministro se mantiene en caso de que el aceite esté espeso, como en las fases de arranque en frío o en caso de temperaturas exteriores bajas, así como cuando un elemento del filtro está muy sucio por haber sobrepasado el intervalo de cambio. Una válvula de bloqueo del retorno impide que el filtro se vacíe cuando el motor está parado y asegura un rápido suministro de aceite al arrancar el motor en frío. Los materiales de junta de alta calidad y las piezas de conexión precisas garantizan una separación fiable del aceite sucio y del filtrado. La condición más importante para el funcionamiento impecable del filtro de aceite es, no obstante, la sustitución del mismo dentro de los intervalos de mantenimiento prescritos por el fabricante de automóviles. |